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Articles by Monica La Rose

Plaga de mentiras

«Qué crueldad que es faltar a la verdad», escribió en una ocasión Meister Eckhart en un poema que contrasta las relaciones construidas sobre la confianza con las dañadas por la mentira. Describió las palabras sinceras y amorosas como «especias maravillosas mezcladas en el día a día». Pero las mentiras son como terremotos en la mente y veneno para el alma: «Se crea un caos en la mente que ya no puede confiar en alguien que una vez amó. […] la persona que no puede decir la verdad esparce una plaga».

Ritmos de gozo

Un estudio que buscaba explorar cuánto de la sensibilidad musical de las personas es cultural y cuánto instintivo reprodujo ritmos de tambor a bebés recién nacidos mientras se monitoreaba la actividad cerebral. Descubrieron que cada vez que se omitía un golpe, las ondas cerebrales se disparaban cuando la nota faltaba, lo que mostraba que sus jóvenes mentes ya anticipaban ese golpe y reaccionaban ante su ausencia.

Libertad en el amor de Dios

¿Alguna vez escuchaste la expresión «albatros alrededor del cuello», una frase referente a una carga agobiante? Alude al famoso poema de Samuel Coleridge, La balada del viejo marinero. Un marinero mata un albatros inofensivo y amistoso. La tripulación cree que ese acto cruel maldice su travesía y lo obliga a cargar el ave muerta en el cuello como castigo.

Ver la grandeza de Dios

En su soneto La grandeza de Dios, el poeta Gerard Manley Hopkins celebra las innumerables formas en que la creación está «cargada» de «la grandeza de Dios». Describe la impresionante gloria de Dios como una llama que centellea «como un papel de aluminio sacudido». Pero si la belleza de Dios es tan vibrante, ¿por qué tantos no la perciben? Hopkins sugirió que una razón es que la humanidad ha cubierto todo con «la mancha» y «el olor del hombre», impidiendo que muchos vean más allá de sí mismos.

Dios, nuestro proveedor

En 2024, el adolescente Keegan se emocionó al pescar un barramundi de sesenta centímetros. Pero su emoción se convirtió en euforia cuando su hermanita le señaló una etiqueta en el pez: pescarlo valía un millón de dólares como parte de una competencia de pesca en Australia. El evento anual se celebra desde 2015; Keegan fue el primero en ganar el codiciado premio mayor.

Una ofrenda para Jesús

«Alzo mis ojos; ensombrecidos por la pena, no veo las colinas que perduran», escribió la poetisa Christina Rosetti en su conmovedor poema Una mejor resurrección. Allí describe que se siente «insensible al temor o a la esperanza». Pero se aferró a una esperanza más profunda que su desesperación. Aunque no veía «brote ni verde» que apuntara a la obra renovadora de la resurrección de Cristo en su vida, confesó: «Más se alzará»; y oró: «Álzate en mí, Jesús».

Vivir para Jesús

En 2023, la policía de Kenia intervino para detener lo que se ha llamado la «Masacre de Shakahola», en la que cientos de personas murieron tras seguir las órdenes del líder de una secta, quien les pidió que ayunaran hasta morir para encontrarse con Jesús. El líder había prometido que él también dejaría la tierra de esa manera después de que sus seguidores lo hicieran. Tras su arresto, negó haber enseñado eso.

Un corazón ensanchado

En sus Confesiones, Agustín luchó con la idea de cómo era posible que Dios se relacionara con él. ¿Cómo podía el que creó el universo entrar en algo tan pequeño y pecador como su corazón? Pero le rogó a Dios que lo hiciera posible: «La casa de mi alma es estrecha. Ensánchala para que puedas entrar. ¡Está en ruinas! ¡Repárala! Contiene cosas que ofenderían tus ojos. Lo confieso y lo sé. Pero ¿quién la limpiará, o a quién clamaré sino a ti?».

Decidir hacer menos

Cuando pensamos en los propósitos de Año Nuevo, probablemente nos venga a la mente una lista de grandes ambiciones que rara vez cumplimos (el 80 % de esos propósitos ya se abandonaron a mediados de febrero). La autora Amy Wilson sugiere que sería mejor rechazar por completo «la idea de que debemos repararnos a nosotros mismos antes de que nuestras vidas puedan mejorar». Sugiere que, en lugar de sumar compromisos, veamos el nuevo año como una oportunidad para hacer menos, para finalmente «empezar a decir que no» a algunos de esos «compromisos desmesurados y constantes que consumen nuestro tiempo y energía sin aportarnos mucho a cambio».

No lo hagas solo

Mientras abría las instrucciones para ensamblar la estantería, con montones de tablas y herramientas esparcidas por el suelo, vi unos diagramas explicativos sobre qué hacer y qué no hacer. Uno, marcado con una gran «X» en la parte superior, mostraba a una persona mirando desconcertada una pila de tablas y herramientas, parecida a mí unos minutos antes. A la derecha, aparecía la forma «correcta» de ensamblarla. ¿La única diferencia? Había una segunda persona. Ahora ambas figuras sonreían mientras trabajaban juntas.